Welcome to

Tattooink the World

Home / Marruecos / De Casablanca a Marrakech

De Casablanca a Marrakech

Creo que fue un shock para ambos estar en Marruecos.

Quizá estoy acostumbrada a que todo me sea bonito y relativamente fácil. Bienvenida a otra realidad!

Vivimos Casablanca desde la clase media, como la nuestra. Sin que entrara en mis planes (así ya me iba aclimatando a lo que me esperara en Asia) pasamos de un hotel muy barato a un superhotel a precio normal gracias a booking. Reconozco que agradecí no volverme a despertar a las 5 de la mañana con la llamada en estéreo a la oración, y que no nos diera grima meternos en la ducha. En fin, nunca me habían llevado la maleta a la habitación (y por lo tanto nunca había tenido que dar una propina por ello).

Visitamos la Mezquita de Hassan II, es impresionante en cualquier sentido, el trabajo de los artesanos es una maravilla. Es impresionante que el techo de la mezquita sea descapotable para que los fieles estén más cerca del cielo, que la Catredal de Notre Dame de París quepa dentro o que las lámparas que cuelgan sean de Murano, etc, y que la mayoría de la ciudad esté llena de basura y se caiga a trocitos, incluido el transporte público. Pero es preciosa e impoluta, eso sí…

mezquita

.

14572494_10153745947666786_639974818_o

 

Como en todas partes, el que parte y reparte se lleva la mejor parte, aquí y en la China.

14536760_10153745949456786_1604849996_o

Paseo marítimo

 

El tráfico es una locuraaaa! así que la polución es brutal. Coches, motos, bicis y burros contra los peatones que pasan por donde quieren es lo de todos los días… o es al revés? que si no te lanzas como peatón te saldrá barba esperando que te dejen pasar? Esto es… sálvese quien pueda!

Geert nos llevaba de turismo. La ciudad antigua de Casablanca es un mercadillo gigante donde no habían más extranjeros que nosotros ese día. Especias de colores perfectamente amontonadas, gallinas, encurtidos, menta fresca que compensa los olores de las carnes y los pescados que cuelgan a sus anchas…

14571928_10153745949396786_171894558_o

Casablanca antigua

 

La majestuosa Kasbah de Ismail en esa lejana colina apenas señalada, si llegas disfrutas de unas impresionantes vistas.

 

Kashba de Ismail

Kasbah de Ismail

Callejeamos Azemmour con algún señor haciéndonos compañía a pesar de las negativas, para no variar. La cisterna portuguesa en El Jadida, donde puedes hacer repaso de la historia a través de su iglesia, la católica, la sinagoga y la reconvertida en minarete, el único que tiene 5 lados (o eso nos dice el señor que guarda el fuerte). Podía haber alguna más en tan poco espacio?

 

 

DCIM100GOPROGOPR1970.

Cisterna portuguesa, EL Jadida.

 

Sí, Marruecos es muy cañero, yo me voy aliviando saludando a las niñas que me miran curiosas y me saludan, bonjour!!

 

Marrakech

Me quedé sola, fui a Marrakech 4 días y aquí vino la ostia.

Como dice Nelo de Viaja o revienta, no todas las ciudades te besan al llegar… Cuando no soportes más a los hombres de la ciudad vete a las montañas, me dijo, y tenia razón. Aunque solo me escapé un día, parece que me va la marcha. 

No entender árabe, que no me explicaran nada, subirme en un taxi con tios que no conozco, los gritos, los callejones oscuros de la medina, los chavales que te indican una mala dirección porque no quieres que te acompañen, los piropos nada amables a veces, o que mi vecina en el riad fuera una yonqui catalana (así todo en un día) me hacía estar tensa y no disfrutar, la verdad.

Al final me enfadé, me resfrié y el estómago se aflojó. La gente estupenda que había en mi riad se había ido o a su casa o al desierto. Yo me quedé porque quería estar tranquila… me equivoqué de ciudad!!

 

2016-09-30-22-10-09

Plaza Jenna el Fna

2016-10-01-11-50-41

Mi Riad, taaan bonito y taan descuidado..

Cuando me relajé y aprendí el camino, cuando empecé a andar segura, entonces fue bien.

Para escuchar menos a los hombres (son muuy pesados) me cubría entera, para que no me perdieran ni pidieran dinero preguntaba a las mujeres.

Los chicos del riad, bereberes, diferentes a los hombres de las calles, me ayudaron a comprender y a relajarme.

La primera noche, cenando, se acercó un niño pequeño a vender algo, en lugar de comprar mi compañero le ofreció nuestra cena. Ningún adulto alrededor. Cenó, dio las gracias y se fue. Como él, incontables…

La Medina, llena de vida, de colores, de lámparas, abalorios, ropas, de gente. Es tan tan fácil perderte en sus calles, o te relajas y disfrutas de perderte o vas dejando miguitas de pan que algún gato se comerá. La plaza Jenna el Fna, con todo su bullicio, sus comidas, sus zumos naturales (el de caña de azúcar mmmmm), donde los comerciantes te arrastran al grito de Más barato que Mercadona!! Las cascadas de Ourika (hasta aquí veíamos jugar a Messi), Essaouira en la costa… Los artesanos del cuero, de la madera, los costureros… Y los que se las tiran viéndolas pasar (que también hay unos cuantos)

 

2016-10-02-16-02-37

Ourika, donde se come en el paso del rio

 

Pasear por Marrakech es un estímulo constante, y como decía alguna bloguera viajera, si vas tensa te va a doler. 

Tras mi purga personal, me hubiera quedado visitando los muchos sitios diferentes que ofrece este país, estuve a punto de dar marcha atrás para dormir en el desierto. Pero una vez estuve frente a la puerta de embarque, aun dudando, me subí al avión, en 2 días estaría en India.

Marrakech me sacudió, y el último día, me besó!

Shokran!

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *