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TAILANDIA NORTE O SUR??

Norte o Sur?
Izquierda o Derecha????

 

 

Si vas a Chiang Mai no dejes de ir al parque más grande del mapa antes de que se ponga el sol. A nosotras nos costó un rato largo sacudirnos la vergüenza, pero enseñarnos los primeros pasos para hacer acroyoga fue el mejor regalo que nos pudieron hacer, y la gente del parque lo regala todo el tiempo. 

Aprendimos a ayudarnos a volar, aunque nos cayéramos! 

Te acuerdas de la sensación de estar atentas a cada paso? a cada pierna? A que si me haces reír pierdo el equilibrio…

Un curso de cocina muy recomendable para aprender y para saber qué estás comiendo, y unos masajes después, nos fuimos más al norte en un mar de dudas, a Chiang Dao, ya adictas al sticky rice con mango.

Jamás en este viaje había perdido nada, y ese día lo perdí todo. El pasaporte, el dinero, las tarjetas de crédito, más tarde el DNI… y todo, TODO volvió a nosotras. GRACIAS personas.

En Chiang Dao éramos felices con nuestra casa al lado del rio, nuestra moto (imposible serlo sin ella), una cocina al aire libre y nuestros nuevos amigos temporales. 

Esta farm stay era casa.

Desde que cogimos el autobús, tanto coincidimos con aquel chico rubio que acabó durmiendo en “nuestro jardín” en una tienda de campaña, y compartiendo nuestros días. Por dónde andará ahora?

Nos fuimos a subir una montaña donde no había nadie (como casi en todas partes). La subida fue hermosa, llegar a la cima fue emocionante, y bajar… bajar fue un milagro… 

Acabábamos el día en el bar del pueblo, en el único! Sentados sobre tacos de paja, escuchando música en vivo y bebiendo Chang. Y siendo los únicos extranjeros…

La cueva, el templo sobre la montaña, los hot spring al lado de casa… Por qué nos fuimos de allí??

De camino a alguna isla del Sur, hicimos varias paradas, pero como éramos incapaces de decidir cuáles simplemente fuimos a la estación de autobuses y tomamos la mejor opción, o la única!

Ayuthaya y Kachannaburi, nos volvemos a encontrar. Aunque siempre es diferente: con quién vas si vas con alguien, a quién te encuentras, qué está ocurriendo en ese momento y qué te está ocurriendo a ti.

El lugar? Más seco por la época. Más vacío, no sé por qué.

 

Qué más necesitas para vivir?

 

Sentadas con Golf en su bar de bambú, echando cuentas de cuánto nos costaría montar algo así en España, nos hizo la gran pregunta: Un lugar donde dormir, algo de comer al levantarte, un poco de dinero. Qué más necesitas?

Vaya, pues en España dinero para pagar todas las licencias que te pidan…..

Pero necesitar necesitar…. nada más que eso.

Qué necesitábamos tú y yo prima??

 

De nuevo sin saber dónde ir decidimos dejarlo en manos de la vida. Buscamos voluntariados donde poder echar una mano los días que nos quedaban antes de dejar Tailandia y movimos ficha. 

Es lo que pasa a veces cuando puedes hacer lo que quieras…que no sabes qué elegir, y solo puedes elegir una.

La primera persona que nos contestó lo hacía desde la isla de Koh Chang, y allá nos fuimos.

Koh Chang es pequeña y tiene unas cuestas y unas curvas de infarto. Con la moto le das la vuelta en un par de horas, pero cuidado! parece una montaña rusa!!

Bonita? Mucho.

Tranquila? Estos días mucho.

Zona de marcha? Sí, tranquilos, en una de sus playas el chumba-chumba está asegurado…. Ideal para contemplar atardeceres….. :/

Estudios de tatuaje? Por todas partes!

 

La shelter: Happy Dogs Koh Chang

 

Personas extranjeras que llegan e intentan hacer lo que los locales no pueden o no quieren o no es una prioridad.

En este caso en Koh Chang son 2 las protectoras que intentan controlar la población canina. Haciendo campañas de castración, llevándolos a su centro y curándoles las heridas. La sarna va que vuela…

Con qué medios?? Con el personal que llega como voluntario, la mayoría gente de paso, viajeros que paran un rato allí, allí como en tantos otros sitios.

Con muy pocos medios materiales, visitas esporádicas del veterinario… un poco de locura sabes? Pero la intención no falta, no les falta la comida ni los paseos a la playa, ni un baño cada semana y un poco de calor.

Una cosa sorprendente para mi fue el primer día que llegamos y nos llevamos a 3 de ellos a la playa. Nos íbamos al agua y ellos también, nos sentábamos y ellos iban y venían, los llamabas y acudían. Creo que mi perra en algún momento hubiera desaparecido… se podía estar más contento que libre en la playa y con compañía?

Esta fue nuestra última parada, nuestra última cabaña entre palmeras hasta nueva orden. Tú vuelves a España y yo salto a Taiwan un momento para hacer camino a Nueva York.

Se acabó la comida picante amortiguada con batido de plátano. El sticky rice. Los mosquitos y el sabai dee mai.

Ver como se pone el sol metidas en el agua y volarte.

Pero KOPUNKA por compartir un trocito del camino 🙂

 

 

 

 

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